
Por Gilmar Grisson, Oncólogo de la Liga Peruana Contra el Cáncer
El cáncer de páncreas es un tumor maligno que se origina en la glándula pancreática, presentándose con mayor frecuencia en personas entre los 60 y 80 años de edad.
La pérdida de peso, malestar abdominal y la ictericia, son algunos de los síntomas cuando el paciente está en estadios avanzados, aunque también se pueden presentar diarreas, depresión, diabetes de brusca aparición, masa abdominal, distensión abdominal por ascitis edema periférico.
Entre las causas que determinan la aparición de esta enfermedad, están el tabaco y algunos factores nutricionales, así como algunos carcinógenos industriales, que se encuentran en los trabajadores del Carbón de Cok, metal y las minas. Algunos disolventes y compuestos del petróleo, y la B-Naftalamina.
El humo del tabaco es el carcinógeno más vinculado con el cáncer de páncreas, de modo que el tabaquismo llega a doblar el riesgo de padecer esta neoplasia, existiendo relación con el número de cigarrillos consumidos.
También se ha podido determinar en experimentación animal que las Nitrosaminas presentes en los productos de la carne están relacionadas con la aparición de este mal.
Algunas enfermedades pueden aumentar el riesgo de padecer cáncer de páncreas como la pancreatitis crónica recidivante, y posiblemente la irradiación masiva accidental del páncreas.
Genéticamente cuatro son los genes implicados en el desarrollo de esta neoplasia: K-ras (en el 85 a 90% de los casos, asociado al consumo de tabaco), p16, p53 y el DPCA. Cada uno de ellos se encuentra alterado en promedio del 50%.
No se puede establecer un grupo de riesgo, por ello esta enfermedad se diagnostica en fases avanzadas, con invasión de estructuras vecinas, que puede ocurrir mucho antes de que aparezcan los síntomas. Existe metástasis en la mitad de los casos en el momento del diagnóstico inicial.
Solo el 8% de los casos, son considerados quirúrgicos al momento del diagnóstico y solo el 25% son efectivamente resecables.
La supervivencia global para el cáncer de páncreas es muy baja, si tenemos en cuenta que solo el 4% de todos los pacientes van a ser resecables y existirán micro metástasis en el 75% de todos los tumores menores a 3cms.
Los métodos diagnósticos son varios: La ecografía abdominal, que nos da una aproximación diagnóstica; la tomografía, que nos ayuda a delimitar los hallazgos de la ecografía y a establecer los criterios de resecabilidad; la colangiografía endoscópica retrógrada, que tiene una gran sensibilidad (92%) y especificidad (96%). Cuando todos estos exámenes fracasan, la resonancia magnética nos es de gran ayuda.
El tratamiento es eminentemente quirúrgico. La quimioterapia y la radioterapia son usadas de manera complementaria para tratar esta enfermedad.(*)
*Tomado del Diario La Razón