Por Dr. Gino Venegas, Gíneco Oncólogo de la Liga Peruana Contra el Cáncer
El CANCER DE OVARIO, lamentablemente, es una de las neoplasias más SILENTES, es decir, es una enfermedad silenciosa. Los síntomas que se presentan son la expresión de compresión de otras estructuras intraabdominales por la presencia de tumor. Es muy frecuente que las pacientes portadoras de tumoraciones de ovario acudan a su visita médica por dispepsia, aumento de frecuencia urinaria y posterior a la evaluación se identifica la lesión de ovario.
Los antecedentes familiares para cáncer de ovario son muy importantes, cuando se acude a un examen de despistaje, debemos indagar los antecedentes de historia de cáncer en la familia y en función a estos antecedentes realizar nuestro plan de trabajo de cada paciente, o sea, en función a su historial.
Generalmente los tumores de ovario son identificados por hallazgo ecográfico, entonces para la evaluación de la enfermedad una vez que se ha identificado la lesión tumoral de ovario, es importante la descripción ecográfica del tumor, como grosor de la cápsula, áreas sólidas en su interior, llamadas vegetaciones, trabeculas internas y la vascularidad de estas, presencia de líquido libre en cavidad abdominal o tumores fuera del ovario por probable ruptura de la cápsula.
Ante estos hallazgos, se solicita un examen llamado Marcador Tumoral: Ca 125 empleado para evaluar el tratamiento para el cáncer ovárico. La CA-125 es una proteína que se encuentra más en las células del cáncer ovárico que en otras células. Esta proteína entra al torrente sanguíneo y se puede medir por medio de un examen de sangre. La prueba no es útil para el diagnóstico, pero nos sirve para la monitorización y seguimiento de la enfermedad, pero debemos tener en cuenta que puede elevarse en otros problemas ginecológicos, como endometriosis, miomatosis, enfermedad pélvica inflamatoria, etc.
Entonces ante un hallazgo, de tumor de Ovario, con marcador tumoral sospechoso, con un valor mayor a 35 debe de realizarse si cumple con los criterios de sospecha, la extracción del tumor, esta puede ser por laparoscopia o por cirugía abierta en función de cada caso. Actualmente la laparoscopia juega un rol muy importante para los tumores de ovario. Una vez que se retira el tumor debe de realizarse en el mismo acto quirúrgico un estudio de la pieza operatoria extraída llamada estudio por CONGELACIÓN, que es el estudio rápido de la pieza operatoria, lo que nos brinda la certeza de que estamos ante un caso de Cáncer y procedemos a realizarle una cirugía oncológica que corresponda que puede ser un Estadiaje o Cito reducción si nos permite la extensión de la enfermedad.
Posteriormente al primer paso, que es la cirugía, en función al estudio anatomopatológico de la pieza operatoria se determinará la necesidad de quimioterapia.
Entonces, teniendo presente que este es un tumor silente, los invitamos a que se realice un examen periódico anual y que brinde todos sus antecedentes para poderla tratar de forma individualizada, porque un caso diagnosticado a tiempo o en estadio inicial tiene mayor posibilidad de curación.(*)
*Tomado del Diario La Razón