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Cáncer de Vejiga

altEl cáncer de la vejiga es el cuarto tipo de cáncer más común entre los hombres de Estados Unidos. La ACS calcula que cada año se diagnosticarán 63,000 casos nuevos de cáncer de la vejiga. De éstos, 47,000 serán hombres y alrededor de 9,000 fallecerán a causa de esta enfermedad cada año. Se diagnosticarán 16,000 casos entre las mujeres y alrededor de 4,000 fallecerán cada año.

Aunque el cáncer de la vejiga es una enfermedad muy grave, puede ser tratada por un equipo de profesionales de la salud con experiencia en el tratamiento de este cáncer. Este equipo puede incluir un urólogo, un oncólogo radiólogo, un oncólogo médico, un enfermero en oncología y un trabajador social, entre otros.

No todas las personas con cáncer de vejiga deben recibir el mismo tratamiento. Los médicos deben tomar en cuenta la situación médica específica de cada paciente.

Un poco de conocimiento sobre el funcionamiento y la anatomía normales de los riñones y la vejiga puede ayudar a los pacientes a entender varios tipos de cáncer de la vejiga, por qué se tratan de manera diferente, y cómo se propagan a otras partes del cuerpo.

Su vejiga es un órgano hueco con paredes musculares flexibles que almacena la orina. Se localiza en la parte inferior del abdomen, llamada pelvis. Está localizada detrás y arriba del hueso de la pelvis.

La vejiga de un adulto medio tiene una capacidad de aproximadamente dos tazas de orina. La orina es producida por los riñones y es transportada a la vejiga mediante dos tubos llamados uréteres. La vejiga vacía la orina a través de otro tubo que se llama uretra. En las mujeres, la uretra es un tubo muy corto que termina justamente delante de la vagina. En los hombres, la uretra es más larga. Pasa a través de la próstata y el pene y termina en la punta del pene.

La pared de la vejiga tiene varias capas. Una capa de células recubre la pared interior de los riñones, los uréteres, la vejiga y la uretra. Estas células se llaman células de transición, y la capa que forman se llama urotelio o epitelio de transición. Debajo del urotelio hay otra capa de tejido. Esta delgada capa de tejido conectivo se llama lámina propia. Afuera de la lámina propia hay una tercera capa de tejido, o músculo, que se llama muscularis propia. Finalmente, detrás del músculo se encuentra otra capa de tejido conectivo graso que separa la vejiga de otros órganos adyacentes.

La sangre de las arterias entra y nutre los tejidos de la pared de la vejiga. Después de fluir a través de estos tejidos, la sangre fluye hacia las venas. La sangre de la vejiga regresa al corazón y los pulmones y luego viaja de regreso al resto del cuerpo. Este patrón de flujo de la sangre es importante porque las células se pueden desprender de un cáncer de la vejiga, entrar en las venas saliendo de este órgano y viajar a otros lugares del cuerpo en donde también pueden formar tumores.

La linfa es un líquido transparente que contiene productos de desecho de los tejidos y células del sistema inmunitario. Los vasos linfáticos transportan este fluido a los ganglios linfáticos (pequeños grupos de células del sistema inmunitario que tienen la forma de un frijol y que desempeñan un papel importante para combatir las infecciones). Las células del cáncer pueden entrar a los vasos linfáticos y propagarse a lo largo de estos vasos hasta llegar a los ganglios linfáticos, en donde continúan creciendo. La mayoría de los vasos linfáticos de la vejiga conducen a los ganglios linfáticos pélvicos regionales (cercanos). Si las células cancerosas se multiplican en estos ganglios linfáticos, lo más probable es que ya se hayan propagado también a otros órganos del cuerpo. Cuando un cáncer se propaga a otros órganos, se denomina Metástasis.

Para más información sobre el cáncer de vejiga, descarga la guía informativa haciendo clic aquí