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Prevención (5)Alimentador RSS

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Si existen enfermedades del aparato respiratorio. Si la mucosa está dañada o presenta algunas patologías respiratorias (bronquitis, enfisema) el efecto nocivo del tabaco aumenta.
En ambientes de humo. Los componentes del humo del tabaco en el aire ambiental suponen un riesgo para la persona que lo respira. Si esta situación se mantiene en el tiempo hablamos del fumador involuntario.

La Nicotina

Nicotina: responsable de la dependencia física del fumador.

Al inhalar el humo del tabaco, la nicotina se absorbe muy rápidamente tanto en la mucosa de la boca (mucosa oral), como en los pulmones, desde donde pasa el aparato circulatorio distribuyéndose por todo el organismo. En el caso de la pipa y del puro la mayor absorción se produce a nivel de la mucosa oral, mientras que en el caso de los cigarrillos la mayor absorción se realiza a nivel broncopulmonar.
En 7-10 segundos, la nicotina llega al cerebro, donde se une a los llamados receptores nicotínicos, produciendo un efecto placentero y gratificante para el fumador. Este es el mecanismo que desencadena la aparición de la dependencia al tabaco. Debido a esto, cuando un fumador deja de fumar, aparece el síndrome de abstinencia. La nicotina por tanto, es la responsable de la adicción y el mantenimiento del hábito tabáquico.

También a través de la sangre la nicotina llega al hígado donde se transforma, dando lugar a diferentes compuestos (metabolitos), entre los que destaca la cotinina, que se caracteriza por permanecer durante bastantes horas en el organismo.

La eliminación de la nicotina, se produce fundamentalmente a través de la orina. Tras el parto, durante la lactancia, la nicotina también se elimina a través de la leche materna. Esta circunstancia es muy importante por las posibles consecuencias que puede tener en el recién nacido.

La nicotina produce acciones en diferentes lugares del cuerpo:
Aparato cardiovascular: La nicotina produce un aumento de la tensión arterial sistólica y diastólica (máxima y mínima), taquicardia (aumento de la frecuencia cardíaca), y arritmias (latidos irregulares del corazón).
Aparato digestivo: Aumenta la acidez gástrica, provocando en los grandes fumadores gastritis y facilitando la aparición de úlcera de estómago. En personas sensibles favorece el tránsito intestinal por aumento del movimiento intestinal. Eleva las concentraciones de glucosa (azúcar) y ácidos grasos en la sangre.

¿Quién es fumador pasivo?

Todas las personas que conviven o trabajan con fumadores son FUMADORES PASIVOS ya que inhalan el humo del tabaco en el aire y tienen un mayor riesgo de desarrollar determinadas enfermedades.
Los niños son especialmente vulnerables a los efectos del tabaco. Según la OMS, alrededor de 250 millones de los niños que están vivos en el mundo hoy morirán por causa del tabaco.

Embarazo y Tabaquismo pasivo
Cuando una mujer embarazada fuma, el feto debe ser considerado fumador pasivo, ya que los componentes del humo del tabaco que inhala (especialmente la nicotina y el monóxido de carbono), atraviesan la barrera placentaria, provocando diversas alteraciones entre las que destacan:
Reducción del peso esperado del recién nacido para su edad gestacional (aproximadamente 200 gramos).
Retraso del crecimiento intrauterino del feto.
Síndrome de muerte súbita del lactante.
Mayor riesgo de partos prematuros y abortos espontáneos.
Alteraciones placentarias, tipo desprendimiento prematuro de placenta y placenta previa (posición anómala de la placenta ocupando parte o totalmente el cuello uterino), que aumentan las complicaciones del embarazo y parto.

Infancia y Tabaquismo pasivo

Los hijos de padres fumadores padecen un 30% más de infecciones respiratorias, un 20% más de crisis asmáticas y un 50% más de otitis que los hijos de padres no fumadores.
Mujer y Tabaco

¿Por qué el cigarrillo ha conquistado a la mujer?

La Organización Mundial para la Salud (OMS) estima que el número de mujeres fumadoras se triplicará en la próxima generación superando los 500 millones de fumadoras.
En Europa el porcentaje de mujeres fumadoras continúa creciendo. En España el consumo de tabaco en las mujeres ha aumentado del 23% al 27,2% en los últimos años. De hecho, en el grupo de edad de 14 a 18 años fuma el 39,9% de las mujeres frente al 28,9% de los varones.
Hay cuatro motivos para que actualmente las mujeres fumen cada día más: la publicidad, la depresión, el estrés y el miedo al sobrepeso. Muchas mujeres fuman para hacer frente a la soledad, la tristeza, la presión laboral. Utilizan los cigarrillos como recompensa y liberación.

¿Cómo afecta el tabaco a la salud de la mujer?

La adquisición del hábito tabáquico por parte de la mujer, supone no sólo que sea susceptible a las mismas enfermedades que los hombres (cardiovasculares, pulmonares y cancerosas), sino que además, se vea afectada por patologías específicas por su género como es el cáncer de cuello uterino, y de su función reproductora (alteraciones de la gestación y del futuro bebé).

Infecciones y cáncer


Infección con VIH y SIDA


El síndrome de inmunodeficiencia adquirida (referido ya sea por sus siglas SIDA, o bien, 'sida' en letras minúsculas, y también conocido por sus siglas en inglés AIDS), es causado por un virus conocido como virus de inmunodeficiencia humana (VIH, o HIV por sus siglas en inglés). El sida es la etapa más avanzada de la infección con el VIH. Con el transcurso del tiempo, el virus ataca y destruye el sistema inmunitario del cuerpo (el sistema responsable de proteger al cuerpo contra las enfermedades). Una persona que no tenga un sistema inmunitario completamente funcional corre el riesgo de contraer una variedad de infecciones que no afectan con frecuencia a las personas sanas. A estas infecciones se les denomina infecciones oportunistas. Las personas infectadas con el VIH también se encuentran en un mayor riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer, como el sarcoma de Kaposi, linfomas y cáncer del cuello uterino (cervical). Muchas de estas afecciones ponen la vida en peligro.

Los primeros casos de sida en los Estados Unidos se reportaron en el año 1981 y fueron descritos como una forma rara de neumonía en hombres que tenían prácticas sexuales con otros hombres, los cuales serían considerados sanos a excepción de esto. En 1985 se desarrolló y aprobó una prueba de sangre para la detección de la infección con el VIH. Alrededor de ese momento, el virus ya se había dispersado por todo el mundo. Desde entonces, el virus ha sido contraído por muchas personas, principalmente a través de la actividad sexual.

¿Qué son los virus?

Los virus son organismos muy pequeños (la mayoría incluso no se puede ver con un microscopio común) que no se pueden reproducir por sí solos. Éstos tienen que entrar en una célula viviente, la cual se convierte en la célula anfitriona, y "secuestrar" el mecanismo celular para producir más virus.

Los virus pueden entrar al cuerpo a través de las membranas mucosas, tal como la nariz, la boca y los revestimientos de los ojos o de los genitales. Además, pueden entrar a través de aberturas en la piel. Una vez dentro del organismo, los virus encuentran el tipo específico de célula anfitriona para originar una infección. Por ejemplo, los virus de los resfriados y de la gripe encuentran e invaden las células que cubren el tracto respiratorio (nariz, senos nasales, vías respiratorias y pulmones). Asimismo, el virus de inmunodeficiencia humana (VIH, o HIV, por sus siglas en inglés) infecta las células T y los macrófagos del sistema inmunitario. El VPH infecta las células epiteliales escamosas en el organismo (células planas que recubren la superficie de la piel y las membranas mucosas).*

*Tomado de la ACS (American Cancer Society)

Para más información, descargue la guía sobre infecciones y cáncer haciendo clic aquí


¿Qué es la radiación ultravioleta (UV)?


Se cree que la radiación ultravioleta es el riesgo principal de la mayoría de los cánceres de piel. La luz solar es la fuente primordial de radiación UV, la cual puede ser dañina para los genes en las células de su piel. Las lámparas y cabinas bronceadoras también son fuentes de radiación ultravioleta. Las personas que se exponen excesivamente a la radiación UV procedente de estas fuentes tienen un mayor riesgo de llegar a tener cáncer de piel.

La radiación ultravioleta tiene tres rangos de longitud de onda:


•    Los rayos UVA causan que las células de la piel envejezcan y pueden ocasionar cierto daño a las células del ADN. Se asocian con el daño de la piel a largo plazo, tal como arrugas, aunque también se cree que desempeñan un papel en ciertos cánceres de piel.
•    Los rayos UVB pueden causar daño directo al ADN, y son los rayos que causan principalmente las quemaduras de sol. También se cree que causan la mayoría de los cánceres de piel.
•    Los rayos UVC no penetran nuestra atmósfera y por lo tanto no están presentes en la luz solar. No son normalmente una causa de cáncer de piel.
Los rayos UVA y UVB producen sólo una pequeña porción de los rangos de longitud de onda del sol, pero son la causa principal de los efectos dañinos del sol en la piel. La radiación UV daña el ADN de las células de la piel. Los cánceres de piel comienzan cuando este daño afecta el ADN de los genes que controlan el crecimiento de las células de la piel. Tanto los rayos UVA como los UVB dañan la piel y causan cáncer de piel. Los rayos UVB son una fuente más potente de al menos ciertos cánceres de piel, pero de acuerdo con lo que se sabe en la actualidad, no existen rayos UV seguros (que no sean nocivos).


El grado de exposición a la luz ultravioleta depende de la intensidad de la radicación, del tiempo que la piel ha estado expuesta y de si ésta ha estado protegida con ropa o bloqueador solar.

El cáncer de piel es una de las consecuencias de mucha exposición al sol, pero también hay otros efectos. Los resultados a corto plazo de la exposición a los rayos UV sin protección son las quemaduras y los bronceados, los cuales son señales de daño a la piel. La exposición prolongada pueden causar envejecimiento prematuro de la piel, arrugas, pérdida de la elasticidad de la piel, manchas oscuras (pecas, algunas veces llamadas "manchas de envejecimiento" o "manchas del hígado" y cambios precancerosos de la piel (tal como áreas ásperas, secas y escamosas llamadas queratosis actínica).

Los rayos UV del sol también aumentan el riesgo de una persona de cataratas y ciertos otros problemas visuales y pueden suprimir el sistema inmunitario de la piel. Aunque las personas de piel oscura por lo general tienen una probabilidad menor de padecer cáncer de piel en comparación con la gente de piel blanca, aún pueden llegar a tener cataratas y supresión del sistema inmunitario de la piel.

Índice de luz ultravioleta

La cantidad de luz ultravioleta que alcanza el suelo en cualquier lugar depende de un número de factores, incluyendo la hora del día, la temporada del año, la elevación, y la cobertura nubosa. Para ayudar a las personas a entender mejor la intensidad de la luz ultravioleta en su región en un día determinado, la Agencia de Protección Ambiental (Environmental Protection Agency, o EPA por sus siglas) y el Servicio Nacional Climatológico (National Weather Service) han creado el índice de luz ultravioleta. El número del índice de la luz ultravioleta, representado en una escala del 1 al 11+, es una medida de la cantidad de radiación UV que alcanza la superficie terrestre durante una hora alrededor del mediodía. Mientras mayor sea el número, mayor es la exposición a la radiación UV.

El índice de la luz ultravioleta se ofrece diariamente por regiones a través de todo el país. Muchos periódicos y pronósticos del tiempo transmitidos por televisión ahora incluyen el índice de UV proyectado para el siguiente día. Información adicional sobre el índice de UV, así como el pronóstico local del índice de UV, están disponibles en el sitio Web de la EPA en www.epa.gov/sunwise/uvindex.html. Al igual que en cualquier pronóstico, los cambios locales en la cobertura nubosa y otros factores pueden cambiar los niveles actuales de UV experimentados. No obstante, el índice de UV le recuerda al público que se deben tomar medidas de precaución para evitar la exposición solar excesiva.

¿Cómo me protejo de los rayos UV?

No es posible ni práctico evitar por completo la luz solar. Tampoco sería una buena idea reducir su nivel de actividad para no estar al aire libre debido a que la actividad física es importante para una buena salud. Sin embargo, demasiada luz solar puede ser perjudicial. Existen algunas medidas que puede tomar para limitar su cantidad de exposición a los rayos UV.
Algunas personas sólo piensan sobre la protección solar cuando pasan un día en el lago, la playa o la piscina (alberca). Sin embargo, la exposición solar se acumula día a día, y ocurre cada vez que está bajo el sol. "¡Ponte, úntate, y atavíate!" es una frase que puede ayudar a recordar los cuatro métodos clave que puede usar para protegerse contra la radiación UV:


•    ¡Ponte una camisa!
•    ¡Ponte bloqueador solar!
•    ¡Ponte un sombrero!
•    ¡Atavíate con lentes de sol para proteger los ojos y la piel sensible alrededor de éstos!

Seguir estas medidas prácticas puede ayudar a protegerle de los efectos del sol. Estas medidas se complementan entre sí, pues proveen la mejor protección cuando se emplean juntas.

Cúbrase

Cuando se encuentra al aire libre, use ropa que le proteja tanta piel como sea posible. La ropa provee diferentes niveles de protección contra los rayos ultravioleta, dependiendo de muchos factores. Por otro lado, las camisas de manga larga, los pantalones largos y las faldas largas cubren la mayor parte de la piel y ofrecen la máxima protección. Los colores oscuros generalmente proveen más protección que los colores claros. Las telas con un tejido más estrecho ofrecen una mejor protección que las telas con un tejido más suelto. Asimismo, la ropa seca generalmente protege mejor que la ropa mojada.

Si usted puede ver la luz a través de la tela, los rayos ultravioleta también pueden traspasarla. Tenga presente que cubrirse no bloquea todos los rayos ultravioleta.

Algunas compañías actualmente hacen prendas de vestir ligeras y cómodas, mientras que protegen contra la exposición UV incluso al estar mojadas. Estas telas tienden a ser de un tejido más estrecho, y algunas cuentan con un recubrimiento especial que ayuda a absorber los rayos UV. Esta ropa con protección solar puede tener una etiqueta que indica el valor del factor de protección a la radiación ultravioleta (UPF), el nivel de protección que provee la prenda de ropa contra los rayos ultravioleta del sol (en una escala del 15 al 50+). Mientras más alto es el UPF, mayor es la protección contra los rayos ultravioleta.

En Australia, los trajes de baño hechos de tela que protege contra el sol y que son diseñados para cubrir a los niños desde el cuello hasta las rodillas son populares. Actualmente, estos trajes de baño están disponibles en los Estados Unidos.
Los productos más nuevos, como los detergentes que se usan en la máquina de lavar, pueden aumentar el valor UPF de la ropa que usted posee. Éstos añaden una capa de protección UV a su ropa sin que se altere su color o textura.

Use bloqueador solar

Un bloqueador solar es un producto que usted aplica a su piel para ofrecer cierta protección contra los rayos UV, aunque no provee protección total. Los bloqueadores solares están disponibles en muchas formas (lociones, cremas, ungüentos, geles, toallitas y bálsamos labiales, por nombrar algunos).
Algunos productos cosméticos, tales como los lápices labiales y las bases de maquillaje, también son considerados productos de protección solar si contienen un bloqueador. Algunos maquillajes contienen bloqueador solar, pero sólo la etiqueta lo puede indicar. El maquillaje, incluyendo los lápices labiales que no indiquen tener bloqueador solar no proveen protección contra el sol. Lea las etiquetas para saber si contienen bloqueador solar. Lea las etiquetas. Cuando seleccione un producto con bloqueador solar, asegúrese de leer la etiqueta antes de comprarlo. Muchas organizaciones, incluyendo la Academia Estadounidense de Dermatología (American Academy of Dermatology), recomiendan productos con un factor de protección solar (SPF) de 30 por lo menos. El número del factor de protección solar representa el nivel de protección contra los rayos UVB que provee el bloqueador solar (un número mayor significa más protección).

Resulta importante recordar que el bloqueador solar no ofrece una protección total. Cuando se usa un bloqueador con SPF de 30 aplicándose una capa gruesa, se obtiene el equivalente de un minuto de rayos UVB por cada 30 minutos que pasa bajo el sol. Por lo tanto, una hora en el sol con bloqueador solar SPF de 30 es lo mismo que pasar dos minutos totalmente desprotegidos del sol. Pero por lo general, las personas a menudo no aplican una capa gruesa del bloqueador, por lo que la protección real que consiguen es menor.

Los bloqueadores solares identificados con factores de protección solar (SPF) de hasta 100 o más ya están disponibles en el mercado. Los números mayores significan más protección, pero muchas personas tienen la idea errónea que un bloqueador solar con un SPF de 45 ofrece tres veces más protección que uno con un SPF de 15. Esto no es correcto. Los bloqueares con un SPF de 15 filtran aproximadamente 93% de los rayos UVB, mientras que los bloqueadores con un SPF de 30 filtran alrededor de 97%. Asimismo, los bloqueadores con un SPF de 50 filtran alrededor de 98% y los bloqueadores con un SPF de 100 aproximadamente 99%. Mientras más alto sea el número, menor es la diferencia. No hay un bloqueador solar que ofrezca protección total; independientemente del factor de protección solar, el bloqueador debe aplicarse repetidamente para conseguir la máxima protección.

El número SPF sólo indica la protección contra los rayos UVB. Los productos con bloqueador solar que llevan en su etiqueta "broad-spectrum" (de amplio espectro) ofrecen algo de protección tanto contra la radiación UVA como la UVB, pero hasta el momento no existe un sistema estandarizado para medir la protección contra los rayos UVA. Los productos que contienen avobenzona (Parsol 1789), ecamsule, óxido de zinc u dióxido de titanio ofrecen algo de protección contra los rayos UVB y la mayoría de los rayos UVA.
Verifique la fecha de caducidad en el envase del bloqueador solar para asegurarse que todavía está vigente. La mayoría de los productos contra el sol tienen una vigencia de por lo menos dos a tres años, aunque puede que requiera agitar el envase para asegurar la mezcla de los ingredientes tras haberse almacenado el producto por un gran plazo.

Algunos productos con bloqueador solar pueden irritar la piel. Muchos productos afirman ser hipoalergénicos o que han sido sometidos a pruebas dermatológicas, pero la única forma de saber si un producto irritará su piel es usándolo. Una recomendación común es aplicar una pequeña cantidad en la piel del brazo en donde éste se flexiona (la piel en la parte opuesta al codo) por tres días consecutivos. Si su piel no se enrojece ni presenta sensibilidad o picazón, el producto puede que sea adecuado para usted.

Asegúrese de aplicarse el bloqueador correctamente. Siempre siga las instrucciones que aparecen en la etiqueta. La mayoría de los productos recomiendan aplicar una cantidad generosa. Cuando lo aplique, preste mucha atención a su cara, orejas, manos y brazos, y la piel de cualquier parte del cuerpo que no esté cubierta por la ropa. Si va a usar repelente contra insectos o maquillaje, aplique primero el bloqueador solar.

Use bastante bloqueador. Idealmente, se debe usar alrededor de una onza (alrededor de 30 gramos o lo suficiente para llenar la palma de la mano) para cubrir los brazos, las piernas, el cuello y la cara de un adulto promedio. Para mejores resultados, la mayoría de los bloqueadores solares tienen que ser reaplicados al menos cada dos horas e incluso con más frecuencia si usted está nadando o sudando. Los productos que indican en la etiqueta que son a prueba de agua pueden proveer protección al menos 80 minutos incluso cuando usted está nadando o sudando. Puede que los productos que indiquen ser resistentes al agua ofrezcan protección por sólo 40 minutos.

Recuerde que el bloqueador solar usualmente se elimina cuando usted se seca con la toalla. Por lo tanto, necesitará aplicarse más.
Los productos de bronceado sin luz solar, como los bronceadores y los extendedores solares (descritos más adelante) le brindan a la piel un color dorado. Sin embargo, contrario a los bloqueadores, estos productos proporcionan muy poca protección contra el daño causado por los rayos UV.

Use sombrero

Un sombrero que tenga un ala a su alrededor de por lo menos dos a tres pulgadas es ideal ya que protege áreas como las orejas, los ojos, la frente, la nariz y el cuero cabelludo que a menudo quedan expuestas a la intensidad del sol. Una gorra con sombra (una gorra que incluye una pequeña capa de aproximadamente siete pulgadas (15 centímetros) a los costados y parte trasera) también es recomendable. También proveerá más protección al cuello. Por lo general se pueden encontrar en las tiendas de artículos deportivos y de actividades al aire libre.
Una gorra de béisbol puede proteger la parte delantera y trasera de la cabeza, pero no la parte trasera del cuello ni las orejas, donde comúnmente se originan los cánceres de la piel. Los sombreros de mimbre no ofrecen la protección que se obtienen con los que están hechos de tela con tejido estrecho.

Use lentes de sol que bloqueen los rayos UV

La investigación ha demostrado que pasar largas horas en el sol sin proteger sus ojos aumenta sus probabilidades de desarrollar una enfermedad de los ojos. Los lentes de sol (gafas oscuras) que bloquean los rayos UV pueden ayudar a proteger sus ojos del daño que causa el sol.
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os lentes de sol ideales no tienen que ser costosos, pero deben bloquear del 99% al 100% de la radiación UVA y UVB. Revise la etiqueta para asegurarse de ello. Las etiquetas que indican "UV absorption up to 400 nm" (absorción de rayos ultravioleta hasta 400 nm), o “Meets ANSI UV Requirements” significa que los lentes bloquean por lo menos el 99% de los rayos ultravioleta. Aquellos cuya etiqueta indica que son de uso cosmético bloquean alrededor del 70% de los rayos UV. Si la etiqueta no lo indica así, no asuma que los lentes proveen alguna protección.
Los lentes más oscuros no son necesariamente mejores ya que la protección contra los rayos UV proviene de un químico invisible aplicado a los lentes, y no del color o la oscuridad de los mismos. Busque una etiqueta ANSI.

Las monturas grandes y los lentes de sol cruzados tienden a proteger más sus ojos de la luz que proviene de diferentes ángulos. Los niños necesitan versiones más pequeñas de los lentes reales que protegen a los adultos (no lentes de juguete).
Lo ideal es que todo tipo de lente, incluyendo los que requieren receta y los lentes de contacto, debe absorber todo el espectro de UV. Ahora, se fabrican algunos lentes de contacto para bloquear la mayoría de los rayos UV. Pero debido a que no cubren todo el ojo ni las áreas circundantes, no son suficiente protección al usarse por sí solos.

Limite la exposición solar directa durante el mediodía

Otra manera de limitar la exposición a la luz ultravioleta es evitar estar bajo la luz solar por un período prolongado. La mayor intensidad de los rayos UV sucede cuando el sol se encuentra en el punto más alto en el cielo, entre las diez de la mañana y las cuatro de la tarde. Si no tiene certeza sobre la intensidad del sol, sírvase de la prueba de la sombra. Si su sombra proyectada es menor a su estatura, los rayos del sol están en su punto más fuerte, indicando el momento en el que es más importante la protección.

Los rayos UV alcanzan el suelo todo el año, incluso en los días con poco sol. La intensidad UV incrementa en la primavera antes de la llegada de las temperaturas cálidas. Puede que la gente en algunas regiones se queme por el sol cuando el clima aún es frío, debido a que no consideran el uso de bloqueador solar a pesar de la gran intensidad UV. Tenga especial cuidado cuando se encuentre en la playa y en lugares nevados, ya que la arena y la nieve reflejan la luz solar, lo que aumenta la cantidad de radiación UV que recibe.

Algunos rayos UV también pueden traspasar las ventanas. Los cristales típicos de las ventanas de los automóviles, las casas y las oficinas bloquean la mayor cantidad de rayos UVB, mas no una cantidad más reducida de rayos UVA. Por lo tanto, aun cuando usted no siente que se está quemando, su piel pudiera estar sufriendo cierto daño. Los cristales polarizados ayudan a bloquear más rayos UVA, aunque esto depende del tipo de tinte usado en el cristal. La radiación UV que llega a través de los cristales de las ventanas probablemente no represente un gran riesgo para la mayoría de las personas, a menos que pasen mucho tiempo cerca de una ventana expuesta directamente a la luz solar.

Si planea pasar tiempo al aire libre, puede que sea conveniente que verifique primero el índice de UV en su región. Por lo general, este dato se puede encontrar en su periódico local o en el noticiero de televisión y/o radio. Además, está disponible en el sitio Web de la EPA en www.epa.gov/sunwise/uvindex.html.

Evite las camas bronceadoras y las lámparas de sol

Muchas personas creen que los rayos UV de las camas bronceadoras no son perjudiciales. Esto no es cierto. Las lámparas solares emiten UVA, y también rayos UVB comúnmente. Tanto los rayos UVA como los UVB pueden causar daños a la piel a largo plazo y pueden contribuir al cáncer de piel. La mayoría de los médicos y organizaciones de la salud no recomiendan el uso de las camas bronceadoras y las lámparas de sol.

Proteja a los niños del sol

Los niños necesitan especial atención, ya que éstos tienden a pasar más tiempo al aire libre y pueden quemarse más fácilmente. Los padres y las personas que cuidan de los niños deben protegerlos de la exposición excesiva al sol con las medidas descritas anteriormente. Los niños mayores necesitan tener cuidado con la exposición solar a medida que se vayan haciendo más independientes. Cubrir a los niños lo más razonable posible, resulta importante particularmente en los lugares del mundo más soleados. Usted debe desarrollar el hábito de usar bloqueador solar en la piel expuesta al sol tanto para usted como para sus hijos siempre que pase tiempo al aire libre y pudiera estar expuesto a una gran cantidad de luz solar. Si usted o sus hijos se queman fácilmente, tome medidas de precaución adicionales al cubrirse, limite la exposición al sol y usen bloqueador solar.
Se debe evitar que los bebés menores de seis meses reciban directamente la luz solar y se deben proteger del sol con sombreros y ropa protectora.

*Tomado de la ACS (American Cancer Society)

Para más información, descargue la guía para la prevención del cáncer de piel haciendo clic aquí

Adopte un estilo de vida físicamente activo


•    Adultos: actividad física de moderada a vigorosa por lo menos 30 minutos que sea adicional a las actividades habituales, durante cinco días o más de la semana; se prefiere entre 45 a 60 minutos de actividad física intencional.
•    Niños y adolescentes: actividad de moderada a vigorosa por lo menos 60 minutos por día durante al menos cinco días a la semana.

Las actividades habituales son aquellas que se hacen normalmente como parte de la rutina. Estas actividades incluyen aquellas hechas en el trabajo (como caminar desde el estacionamiento hasta la oficina), en la casa (como subir las escaleras), así como aquellas que son parte de la vida cotidiana (como vestirse y bañarse). Los actividades habituales son por lo general breves y de baja intensidad. Por otra parte, las actividades intencionales son aquellas que se llevan a cabo de manera adicional a las actividades habituales. Las actividades moderadas son aquellas que requieren de un esfuerzo similar al caminar enérgicamente. Las actividades vigorosas normalmente hacen uso de los grupos de músculos mayores y causan que el corazón lata con mayor rapidez, que la respiración se haga más profunda y rápida, y que el cuerpo comience a transpirar.

Ejercicio y actividades recreativas
Caminar, bailar, andar en bicicleta, patinar (en ruedas o sobre hielo), montar a caballo, canotaje o remar, yoga
Trotar o correr, andar rápidamente en bicicleta, entrenamiento con circuito (pesas), bailes aeróbicos, artes marciales, brincar la cuerda, nadar
Deportes
voleibol, golf, softball, béisbol, bádminton, tenis en parejas, esquí cuesta abajo
Fútbol, hockey sobre césped o sobre hielo, lacrosse, tenis (no en parejas), raquetbol, baloncesto, esquí a campo traviesa

Actividades en el hogar
Cortar el césped, trabajos de jardinería y mantenimiento de las áreas verdes en general
Excavar, cargar y tirar con fuerza, albañilería, carpintería


Actividad ocupacional
Caminar y levantar pesos como parte del trabajo (trabajo de custodia, agricultura, reparación de autos o maquinaria)
Tareas manuales intensas (ingeniería forestal, construcción, extinción de incendios)
Puede que la actividad física reduzca el riesgo de varios tipos de cáncer:
•    seno
•    colon
•    endometrio (útero)
•    próstata

Los beneficios de un estilo de vida activo van más allá de reducir el riesgo de cáncer, entre los cuales está una disminución en el riesgo de enfermedad cardiaca, hipertensión (presión alta), diabetes y osteoporosis (adelgazamiento de los huesos).

Consejos prácticos para ser más activos


•    Suba las escaleras en lugar de tomar el elevador.
•    Si puede, camine o use la bicicleta para ir a su destino.
•    Haga ejercicios con sus familiares, amigos o con sus compañeros de trabajo durante su hora de almuerzo.
•    Tome un receso en el trabajo para estirarse o haga una caminata breve.
•    En lugar de usar el teléfono o enviar un mensaje de correo electrónico, camine hasta el lugar de trabajo de sus compañeros.
•    Vaya a bailar con su pareja o sus amigos.
•    Planifique vacaciones que incluyan actividad física en lugar de viajes de ocio de poca actividad.
•    Use un podómetro (dispositivo contador de los pasos caminados) todos los días y aumente su cantidad diaria de lo que camina.
•    Incorpórese a algún equipo deportivo.
•    Use una bicicleta estacionaria o una máquina caminadora mientras ve la TV.
•    Planifique su rutina de ejercicios para aumentar gradualmente los días de la semana y los minutos por sesión.
•    Dedique tiempo para jugar con sus hijos.

*Tomado de la ACS (American Cancer Society)

Para más información, descargue la guía sobre actividad física haciendo clic aquí

 


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